Aunque tenga que pasar una vida para que entiendas
Todo lo que significas para mi.
Sus manos tocaron mi piel sudada como si yo fuese el instrumento mas delicado y costoso que hayan visto sus ojos y no tuve que pedir un beso porque jamás tienes que pedirle un beso a tu otro yo, ni siquiera cuando tienes los ojos cerrados; porque la otra parte de ti que existe en el mundo sabrá siempre cuando tu alma necesita conectar. Conectar.
Levante la parte de mi cuerpo que pudo levantarse sin pensarlo hacia el lado derecho de mi cama, justo en el fondo..Digo en el suelo, alguien levanto por mí el cesto de basura justo a tiempo para que pudiera vomitar. Pero ¿como sabia yo que allí estaba?.
Porque mi vida en las últimas semanas se había convertido en tres palabras simples en cualquier idioma: perder conocimiento, vomitar.
Recordé el funeral y el testamento, y otra tanda de vómitos asquerosos ocupo el cesto de color gris.
“amor, mi amor!” exclamo con angustia una voz que mis entrañas conocían muy bien. Pero en que sórdido mundo me había levantado que él, el amor de mi vida me llamaba con tan dulces palabras llenas de angustia y dolor.
Luego de ayudarme a bañar en aquellas condiciones tan poco favorables y en un momento de lucidez me dijo “cuando mejores, tengo mucha información para ti”, hubo un silencio en el cual mi cerebro intentaba organizarse y yo solo podía pensar en todo el tiempo que le había dejado de dedicar a mi oficina y como se habría detenido la vida de mi esposo, porque ¿qué era su vida si yo no la controlaba y la guiaba? justo para el bien que a él le hacía bien… arrg.. Tanta redundancia, hasta en mis pensamientos redundaba una y otra vez.
“y mejoraras pronto” seguido de un beso corto, punzante, ¿por que tenia que alejarse de mi tan rápido? ¿Que no sentía como mi sistema lo necesitaba?, lo requería como una droga de la cual solo me quedaban unas cuantas partículas… que dolor tan intenso sentía mi cuerpo pero que mutilación a mi alma cuando sus labios se separaban de esa forma tan cruel de los míos… nadie que actuara así merecía vivir, pero ahí estaba yo, todos los días de mi vida rogando por respirar un segundo mas al lado de aquel hombre… de aquel hombre que jamás había sido mío y jamás lo seria.
Comencé a sollozar, y encontré un calido refugio en su pecho, hasta que me quede dormida en algún momento de la noche…
A modo de ¨Nota Personal¨: Comence El Violin el 12 de Julio del 2009 y a casi dos años mis personajes principales aun no encuentran la paz el uno en la vida del otro. Es suficiente, no puedo seguir dejandolos en el limbo literario, esto debe tener un fin aunque se prolongue eternamente mi memoria. Despues de todo, no debe ser tan dificil concluir una historia que solo dura tres capitulos en mi mente.
A los que aun se pasan unas madrugadas por aqui, he escrito cosas mejores pero esta necesita salir de un rincon de mi ser, por mas simple y sencilla que parezca, siempre hay algo de cierto en las historias ¨de mentiras¨y algo de mentira en nuestra vida diaria, asi que brindo con una copa imaginaria de vino por El Violin que siempre grabara sus notas en mi alma.
Esperemos que Derek y Aimee al fin encuentren un ¨Y continuaron viviendo despues de la ultima pagina hacia la izquierda¨ que es mi propia version de ¨Y vivieron felices para siempre¨
Yo quería concentrarme en todo. Abarcarlo todo. Era perfecta yo, por qué no podía?
El entierro. Si claro, esa fue la peor parte: La viuda “llora que te llora”; las amantes, todas conocidas entre si eran las mas alegres; todas conformes con haberle dado en vida lo que en muerte no podían.
La mas joven, Melinda, era las mas educada, inteligente y sociable de todas. Desde el primer momento en llegar se puso a mi disposición y solo le vi derramar una lágrima al momento en que el féretro descendía, en ese justo momento se levantó de su asiento y dejo caer una rosa blanca…Antes de decir “Nos vemos”.
Y la viuda “llora que te llora”. Pero ya saben, lo común.
Semanas después tuvo lectura el testamento. La peor parte fue…….
Philippe era el único abogado de la familia a quien Arthur había confiado su última voluntad. No había confiado en mí. No había confiado en Vanessa. Ni siquiera en los múltiples sobrinos abogados que tenia y menos, en sus hermanos. Philippe, el buen Philippe que tenía maestrías en un millón de lugares y que a pesar de todo era humilde y honesto. Philippe era su mano derecha, su mejor sobrino.
El hermano menor de Arthur, llamado Marcus, había muerto muy joven, dejando como único hijo a Philippe…El resto es historia, que tal vez si le agrego un poco de imaginación y argumento comercial pueda contarles luego.
“¿Lista?” me preguntó Philippe al ver que era yo la primera en llegar a la casa aquel día
“¿Por qué habría de estarlo? No espero nada de él, todo me lo dio en vida.
“Lo sé” dijo el muchacho de unos ojos hermosamente penetrantes, yo suspiré
“¿Dime algo que no sepas?” cuestioné un tanto impaciente, solíamos los dos tener largas discusiones sobre temas estupidos, Philippe era otro hermano mas que la naturaleza me había regalado.
“No sé lo que se siente estar enamorado” confesó
“Extraño” respondí “Parece que todos en esta historia saben como se siente eso” y luego diseñé una sonrisa.
La viuda se veía un poco más animada, al parecer le gustaban estos temas pecuniarios. Yo quería que el asunto acabase de una buena vez. Cuantas veces no había tenido yo que hacerme cargo de la lectura de un testamento, de una voluntad carente de aliento y plasmada en un papel.
Esta vez era diferente, yo no tenía que leer, ni saber, solo escuchar. Así que me alegré bastante cuando vi que el Notario había llegado de una buena vez.
El testamento también era ológrafo, y ese era el que quería leyesen primero:
“Yo, Arthur Brian Moore….” Comenzó el Notario y lo que continuó fue algo parecido al armagedón, o peor.
Miré a mi lado derecho, donde se encontraba Vanessa sentada, ella también me miró con cara desconcertada. En mi oreja izquierda Derek susurró un “Te lo mereces” su tono no era de reproche, tampoco de decepción, no denotaba en el siquiera una pizca de enojo. No. Te lo mereces, repetí en mi cabeza. Él hablaba con la verdad.
Mucho tiempo sin pasar por aqui....tantas versiones que escribí de esta continuacion del capitulo. Dejen comments XD Playlist: Paramore, ignorance y brick by boring brick.
A Steffi que prefirió a Derek en lugar de Mark. Luego...A la gente que respira...Pero esta muerta.
Dicen en el campo que si llueve el día en que una persona muere, esto quiere decir que su alma era pura.
Yo no sé si es cierto, pero desde aquel crepúsculo que junto con Vanessa nos trajo la noticia de la muerte de Arthur la lluvia no vio su final. Entonces era un verano bizarro, pero típico de nuestro clima.
Las exequias fueron en nuestra casa, según Vanessa él lo hubiese preferido por encima de la soledad que ahora se respiraba en su última morada. Todos estaban en el salón mas grande y en la habitación contigua se encontraba el ataúd, de allí provenía la música del violín de mi amado.
“Tu deberías tocar también” La voz serena de Vanessa sonaba en la cocina, en medio del silencio que reinaba entre ambas. La miré, traté de sonreír pero con ella no me era fácil fingir. “Tienes tanto tiempo sin hacerlo” añadió, mas para ella que para mi.
“Si” respondí al tiempo que cortaba las cebollas, como era un día frío se me ocurrió incluir en el menú una sopa. Como odiabas estas malditas sopas para enfermos, pensé.
“Hoy tengo ganas de hacer lo que él quería, de hacer lo que nos gustaba” habló de nuevo la muchacha de ojos grisáceos. Hizo una pausa en sus labores para recogerse el pelo corto de color chocolate.
“Hacer nada y contemplar la naturaleza” le contesté, sonreí y me dolió el rostro pero al fin había sonreído desde el alma.
“¿Qué crees que hubiera dicho en su discurso de despedida?” Me preguntó, su rostro parecía intrigado. Tal vez pensaba.
“Oh, ya sabes como amaba dar sus discursos” respondí en tono de burla “Arthur Brian Moore, ese hombre tan poeta diría ´Viví, me la cogí y mucho que lo gocé´ ”
Vanessa sonrió complacida mientras asentía “Creo que nuestro padre desearía que le hicieras compañía”
Hice como que no entendía la frase “Oh no! Cariño yo no pienso morir por ahora, pero de seguro que algún día le haré compañía”
“!Oh! Aimee, ¡que tonta eres!. Hablo de Derek, no seas idiota, ¿si? Mira que mi pobre hermano esta muy triste, lo escuchas tocar, esta tan solo…”
Hablaba como una niña que pide un dulce en navidad. Pero se equivocaba, Derek no estaba solo. “Su prometida ha venido desde lejos, ¿acaso no es ella quien debe acompañarle en su luto?”
“Ha salido con Alex, le acompaña a comprar unas cosas de último momento” Contestó, con la seriedad fingida.
“De ser así, si me cubres en la cocina hablaré con tu hermano, tal vez le sea de ayuda” dije mientras lavaba mis manos.
“Ya sabes que estamos aquí para no llorar delante de los invitados, si tienes a julia y las demás chicas alejadas para que te dejen en paz”
“Oh, cuánta sabiduría hay en tus palabras” me burlé de ella mientras mis tacones negros hacían poco ruido al caminar.
***
El ataúd estaba cerrado y la música continuó a pesar de mis pasos, fue en ese momento en que comprendí las palabras de Vanessa. Derek estaba sólo, su música también y desee tener un violín para acompañarle. Puede que tuviera razón, puede que lo único que nos une sea, al final de todo, la música.
“Pensé que nunca nos quedaríamos solos” El violín se detuvo. Habló.
“Ambos hemos estado ocupados esta semana…” no encontraba otra excusa mejor.
“Te extrañé…” susurró. Increíblemente yo me ruboricé.
“Hace años que no veía ese color en tu rostro” Comentó, yo desvié la mirada, hacia el frente donde descansaba el único padre que conocí.
“Perdí tiempo amor –me dijo, mientras ocupaba su mano libre entrelazándola con la mía—Ya no podré pedirle tu mano en matrimonio a mi padre”
Aquello era un golpe, sin importar desde que punto lo viera. Sentí el peso del tiempo en mis hombros y una tristeza que me envolvía desde todas direcciones. Lo miré buscando que mi victimario también me consolara. Oprimí su mano y luego la solté asustada al escuchar el ruido de la puerta que se abría sin avisar.
“Luna…” dije en un tono cortés, tan característico de mi.
“Aimee, que bueno verte—dijo la chica en un tono demasiado alegre para el encuentro—No te había visto y ya me preocupaba”
“Si, bueno, gracias. Estaré por ahí si me necesitan” ¿Que demonios se cree esta? ¿Preocupada por mí? Por supuesto, rubia plástica y anoréxica.
Celos malditos celos, que me mataban.
“Solo no te pierdas Aimee, que aun no terminamos la conversación” la voz de Derek se alzaba un poco al ver que daba la espalda.
“¿Y de que hablaban amorcito?” escuché que le preguntaba la barbie en un tono muy parecido al fucsia chillón. Me alejé tan pronto como la lentitud de la paciencia me lo permitió.
Playlist:The Fray: She is, How to save a life, You found me.
Caetano Veloso: Tonada de luna llena.
El día siguiente transcurrió normal. Una densa niebla cubría los jardines de la casa, aquellos que yo llamaba el jardín de las rosas sin color. Era completamente habitual.
Le había dicho “lo siento” en un susurro a Derek durante el desayuno, me miró por una fracción de segundo y comprendí que la bofetada no le había dolido en lo absoluto. Me enojé un poco, tendría entonces que trabajar en mis puños.
El resto de la tarde logré a base de llevarme el trabajo al hogar, librarme de Alexander (realmente odio los fines de semana que esta en la casa, ¿la gente común no trabaja también los sábados y domingos?). Tomé llamadas tras llamadas pero en ningún momento se me ocurrió telefonear a Vanessa, yo había confundido aquel peso en los hombros con el exceso de trabajo, sin embargo…
Llegó la resonancia del teléfono a mis oídos pero no era el de mi oficina. Me levanté de repente y mi vista se nubló un poco, pese a esto continué avanzando a toda prisa. De camino escuché como la música se detenía. Llegué primero que Julia, la sirvienta.
“Yo contesto” Le dije, la chica dio unos cuantos pasos atrás y aguardó junto a mi esposo.
“¿Diga?” Contesté el teléfono, del otro lado llegaba la voz serena de Vanessa. Yo, escuche tratando de contener mis emociones, procuré que mi respiración estuviera acompasada y desvié la mirada de mis espectadores. “Si…¿Cuándo ocurrió?....Entiendo, no te preocupes….Por supuesto”
La conversación había terminado.
Miraba a Alexander tratando de idear una forma de decirle sin sonar demasiado elaborada. Así que solo dije:
“Tu padre ha muerto Alex” respiré profundo y fui a parar al sofá mas cercano. De lo siguiente no tengo la menor idea, la cabeza me daba vueltas y me costaba entender la situación. Supe que Derek estaba en la estancia, su presencia no podía pasar desapercibida por mas inconsciente que me encontrara. Traté de levantarme para darle la noticia, de manera frívola como se la había dicho a su hermano pero las luces se apagaron ante mis ojos y lo próximo que supe era que estaba devuelta en mi cama.
Abrí los ojos y luego los cerré, llevándome ambas manos a los oídos.
“¿Te encuentras bien amor?” Era una voz dulce. No encuentro mejor forma de describirla. Derek estaba sentando a mi lado en la cama, su mano intentaba dibujar el contorno de mi rostro. Le atraje hacia mí y le abrasé con ímpetu.
“Cuanto lo siento…Lo siento tanto, yo lo dejé solo..” me apresuré a decirle.
Él dejó de abrazarme, me sentí vacía de nuevo. Noté al separarnos como nuestros cuerpos se complementaban. Tal vez porque nacimos para estar juntos…Si, claro, ilusa yo.
“Vanessa estuvo con él todo el tiempo, no murió solo, tu no lo dejaste y no es tu culpa” respondió
“¡¿No podrías ser mas ofensivo?!” le reclamé “¡Soy tan hija de tu padre como Vanessa, como Alex y como tú!”
“Cálmate…” me besó en los labios. Un beso corto que punzaba. Yo no hice más que asentir lentamente.
“¿Dónde esta Alex?” mala pregunta después de un beso, aunque aquel fuese de consolación. Vi como le cambiaba el rostro, desvié la mirada. Era entrada la noche, pude verlo por la ventana.
“Con Vanessa. Lo ha tomado bastante bien, diría yo. Supongo que estará ávido por el testamento.”
Volví a mirarlo algo sorprendida y no pude ocultar aquello. Fruncí el entrecejo.
“Será mejor que descanses, no quieras saberlo todo” No dijo mas. Lo siguiente fue un beso mas frio que el invierno, justo en la frente. Ah! Y por supuesto, añadió desde la puerta: “No olvides tomarte el paliativo”.
Playlist:Canciones que legustan a Yessamine Sahori: Coin operated boy-The dresden dolls Sinfonias del silencio-Bocatabu Y Proyecto Oniric.